Los mejores libros de 2024

Esta entrada se titula los mejores libros de 2024 para optimizarla de cara a los buscadores, pero es obviamente la lista de los mejores libros del año entre los que he leído. ¿Qué libros leer en 2024? ¿Qué nuevas lecturas afrontar entre las obras publicadas en español en 2024? Como seguramente buscas novedades editoriales interesantes, al menos te llevarás unas sugerencias valiosas, una lista muy personal que se irá actualizando a lo largo del año.

La península de las casas vacías, David Uclés (Siruela)

La península de las casas vacías, de David Uclés

Sorprendente propuesta narrativa de un joven escritor que cuenta en tono de realismo mágico la vida de la imaginaria familia Ardolento entre 1936 y 1939 en Iberia, un país también imaginario que incluye lo que en la realidad histórica son España y Portugal. La novela relata la vida de la estirpe en su pueblo, Jándula, y las peripecias de los diferentes miembros de la familia por la península, azotada por la guerra civil.

En La traducción del mundo, Juan Gabriel Vásquez habla así de la ficción histórica:

¿Cómo explicar que «los más crueles asesinatos de la revolución francesa» hayan resultado de «la prédica de la igualdad de todos los hombres», y que «las guerras más perversas» resulten de la «prédica del amor»? Es preciso, dice Tolstói, reconocer la intervención de fenómenos que solo cabe llamar accidentales. Pues bien: esas fuerzas ocultas e inexplicadas, esos fenómenos que llamamos accidentales, no reciben, no pueden recibir, la atención del historiador. Son de naturaleza psicológica o emocional, no visibles ni documentables. No los vemos, pero están allí. De estos mecanismos, creo yo, se ocupan las novelas”

La península de las casas vacías se ocupa de esos mecanismos creando una obra ambiciosa nacida de las batallitas familiares de un señor de Jaén cuyo nieto vio en ellas un potencial literario de primer orden. Durante quince años, esta novela ha ido madurando y reformulándose, en un proceso audaz y laborioso que podría haber derivado en un resultado fallido, pero que nos entrega una original crónica de la guerra civil española, una novela que -según mi criterio de lector recién impactado- se hace un hueco privilegiado en la balda de literatura contemporánea en castellano.

Olor a hormiga, Júlia Peró (Reservoir Books)

Los mejores libros de 2024: Olor a hormiga, novela de Júlia Peró

Para alguien que disfrutó Lo que hay, de Sara Torres, la lectura de la primera novela de la poeta y artista multidisciplinar Júlia Peró (Barcelona, 1995) convocaba de antemano varios y significativos elementos de aquella: primera novela de una poeta en la editorial Reservoir Books cuya trama aborda la vejez, el cuerpo enfermo y el deseo lésbico desde un lenguaje plástico… La faja que acompañaba al libro, de la que rápidamente me deshice, venía cargada de elogios de autoras contemporáneas, entre ellas de la misma Torres. Un bagaje previo que podría sobrecargar el viaje lector, haciéndolo descarrillar. Y sin embargo, al finalizar este, la referencia a Lo que hay es plenamente válida, sin que por ello la obra de Peró deje de tener una fuerza y una independencia propias.

Olor a hormiga transcurre en la mente de una mujer mayor con visos de demencia senil, encerrada en su casa, acompañada por un gato que presumimos imaginario -en ocasiones parece el desdoblamiento de ella misma- y por una joven que acude a limpiar la casa, cocinarle y cuidar de ella algunos días por semana. El punto de partida es arriesgado, no tanto por su minimalismo, como por el hecho de que una mujer menor de treinta años se introduzca en la mente de una anciana, algo anatemizable en un ambiente crítico que exige a los escritores hablar exclusivamente de lo que conocen, han vivido o conforma su identidad. O si acaso hacer una crónica rigurosa de la realidad.

Peró, sin embargo, enarbola una bandera prístinamente literaria, la de la imaginación. Se viste con la mirada, el cuerpo y la voz de una mujer mayor, senil, deseante. Y lo hace con un lenguaje plástico, flexible, perspicaz, con un ritmo fluido y musical. La trayectoria poética y artística de la autora se pone de manifiesto, como en Sara Torres, como en Irene Solà. Al mismo tiempo que se construye una obra poética en estilo y en estética, el discurso narrativo de Olor a hormiga acoge reflexiones agudas sobre la soledad, la relación con los padres, el sexo, el deseo, la vejez o el feminismo.

Golpe de gracia, Dennis Lehane (Salamandra)

Los mejores libros de 2024: Golpe de gracia, novela de Dennis Lehane

Los textos de promoción de esta novela, nos recuerdan -o nos informan a quienes no lo sabíamos- que su autor es el responsable de Mystic River, que adaptó al cine Clint Eastwood en una película maravillosa. Lehane (Boston, 1965) ha escrito otras obras adaptadas con éxito a la gran pantalla como Shutter Island o Desapareció una noche. Además, ha sido guionista en las brillantes series The Wire o Boardwalk Empire.

Golpe de gracia, traducida por Aurora Echevarría para Salamandra, lleva, efectivamente, al universo narrativo de Mystic river (al menos el de la película). La historia se desarrolla en Boston en 1974, en las semanas previas a que se ejecute la sentencia judicial que obligaba a intercambiar alumnos de institutos públicos de diferentes distritos con el objetivo de acabar con la segregación racial. Los protagonistas son los habitantes de South Boston, un barrio pobre de ascendencia irlandesa dominado por una banda.

El asesinato de un joven afroamericano y la desaparición de una adolescente blanca son el motor de una trama que engancha y que permite fotografiar, en la línea del mejor género negro, un ambiente, unos personajes y una época.

Estos personajes están cincelados -y el verbo es oportuno- con mucha fuerza. La protagonista principal es una mujer del barrio que se empeña en investigar qué ha pasado con su hija, enfrentándose a los jefazos de la mafia local. A su alrededor, un catálogo de seres humanos que podrían caer fácilmente en el cliché, pero a los que Lehane dota de vida y personalidad propias. El estilo literario de Golpe de gracia es esa prosa cazallera y cizallera que si se intenta imitar puede resultar cipotuda, estereotípica. Cazallera porque raspa cuando sale por la garganta, como una lija, y cizallera porque el fraseo es cortante, a veces coqueteando con el riesgo de trasquilar la prosa.

Pero ese estilo de narrador macarra, muy de novela pulp, barriobajero y con frases al estilo “sal de ese jodido coche, Frankie” que pueden sonar a lugar común en otros, funciona porque, como decía más arriba, la trama no avanza, te arrastra, e incluso cuando anticipas elementos y giros argumentales, no importa, porque entonces logran interesarte las relaciones entre personajes, sus personalidades, la creación del ambiente o los detalles concretos del viaje de esos seres humanos hacia el desastre.

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